En el vientre de la ballena

Recorrido por el Polígono Industrial de Villaverde

El día 11 de octubre la Plataforma Nave Boetticher convocó a diversos colectivos, profesionales, y técnicos de la administración a realizar un recorrido por el Polígono Industrial de Villaverde. La cita se convocó en la estación de metro de San Cristóbal junto a la valla de una gran finca abandonada propiedad del Ministerio de Defensa que forma una formidable barrera en el borde de la Avda. de Andalucía.

Inicialmente se realizó una visita a los antiguos bloques residenciales del ejército, viviendas hoy marginales, pegadas a la Avda. de Andalucía. Desde allí el grupo de exploradores, guiado en su inicio por un grupo de vecinas de la Colonia Marconi, se jugó prácticamente el tipo emulando el trayecto que las vecinas y vecinos de Marconi y los trabajadores del polígono hacen a diario por la inverosímil acera para acceder a la Colonia o a su trabajo en las empresas del polígono, caminando en fila india por el borde de la finca militar evitando a duras penas del tráfico de la citada vía.

En el camino, un pequeño hueco en la valla al final de la finca militar permitió un respiro para observar lo que antaño debió ser un pequeño conjunto de residencias de oficiales del que solo quedan los restos descuidados de la antigua vegetación del enclave. En el mismo borde, estaban en marcha las obras de un conjunto logístico que se abría directamente a la vía de servicio de la carretera, utilizando además el borde como apoyo de sus aparcamientos privados. Una licencia aberrante.

Dentro del polígono, en el cuadrante sudeste se intensificaba el tráfico de vehículos pesados y la progresiva localización en la zona de conjuntos logísticos (almacenaje y transporte) que, con cierres particulares, obstaculizan a menudo el paso por el viario público, en una zona en la cual cada cual campa a su albur.

La referencia al tráfico pesado en el polígono sería una obviedad si no fuera porque la vía por la que transcurre gran parte de este tráfico es simultáneamente la de acceso al conjunto residencial de Marconi, enclavado (y aislado) en medio de esta área industrial.

Se recorrió el barrio donde las vecinas que servían de guía describieron los problemas, demandas y actuaciones realizadas para mejorar el bienestar de la zona residencial.

Al borde del tejido residencial una notable edificación en altura, abandonada, en origen destinada probablemente a edificio multiempresas, era la primera muestra de una situación que se iría repitiendo en el resto del área.

A partir de aquí el grupo se internó en la parte propiamente empresarial del polígono, donde se hace patente la complejidad del tejido empresarial existente y la convivencia de inmuebles industriales de diversas épocas y tipologías, desde pequeños talleres a grandes instalaciones como la de la empresa química Air Liquide. Había numerosos edificios y parcelas abandonados o infrautilizados (parcela de bombonas de butano), algunos de gran dimensión, algunos de ellos en oferta y otros con  proyectos anunciados (de nuevo áreas logísticas)

El polígono, que en determinadas zonas y vías se encuentra en un estado de mantenimiento razonable, tiene otras áreas bastante degradadas, que a menudo coinciden con bordes y barreras físicas, tanto en el caso de la barrera que supone la finca militar, que en su trasera presenta una zona industrial bastante degradada y con vertidos industriales descontrolados, como en los bordes con la Gran Vía que trascurre sobreelevada en la mitad este del polígono, donde un tratamiento deficiente del borde (parte del cual es suelo público) ha derivado en su conversión en un vertedero descontrolado de residuos industriales.

En esta zona se dedicó una especial atención al debate con los técnicos municipales acerca de las posibilidades (y previsiones del planeamiento) de comunicar este borde con el tejido residencial de Villaverde.

También se hizo una parada de información y debate en las parcelas junto a la glorieta de Lozares, al Norte del polígono, objeto de diversas iniciativas de especial interés como La ciudad del Sonido y el proyecto Reiventing Cities.

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Cerrando el circuito, el retorno a la parada de Metro se realizó atravesando la parcela militar en un punto que los viandantes han convertido en un acceso “natural” gracias a dos huecos abiertos en la valla de cierre. En esa zona, un pequeño asentamiento chabolista daba cuenta de nuevo del abandono por parte de Defensa de esta propiedad.

La Plataforma, que tiene programada una segunda visita a la zona Oeste del polígono, la más reciente, tiene previsto convocar una sesión de debate para reflexionar sobre los problemas y oportunidades en el área.

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Pacto contra la especulación y por el derecho a la ciudad

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Desde la Plataforma de La Nave Boetticher nos unimos al Pacto contra la especulación y reivindicamos el derecho a la ciudad.

Madrid tiene que abordar planes de desarrollo urbano que promueva de verdad una visión de conjunto de la ciudad. Una ciudad que adolece de importantes desequilibrios, que a base de operaciones no se superan e incluso agudizan estas desigualdades. Un proyecto urbano que plantee un nuevo modelo urbano, más justo y equitativo. Que aborde el grave problema del acceso a una vivienda digna. Que defienda lo público y lo común, ya sea servicios, equipamientos, dotaciones, o el uso de las vías y espacios públicos, o todo el patrimonio material e inmaterial, que es memoria de nuestra ciudad, que asienta identidad y sobre la que se piensa y construya futuro. Una ciudad accesible para todas las personas y que en materia de movilidad siga invirtiendo y mejorando en un sistema de transporte público de calidad, más eficiente y que cubra mejor los servicios y necesidades de la población, siendo alternativa viable ante el transporte privado.

Una ciudad que prime el desarrollo frente al crecimiento. Que promueva una consolidación de lo urbano existente, frente a nuevos desarrollos urbanos, consumidores de suelos, de forma ineficiente ambiental y socialmente, Que promueva entornos urbanos sin etiquetas (residencial, industrial, dotacional…) sino que promueva la convivencia de usos de suelo mixtos que atiendan a las diferentes necesidades que la población requiere (trabajo, ocio-tiempo libre-residir). Un modelo de ciudad que parta de la visión de la ciudadanía, quien tenga una participación real y práctica del diseño del espacio que habita y transita. En donde se delegue y confíe más competencias a los distritos, quienes estando en contacto con lo inmediato del territorio y el día a día de la población, tengan mayor capacidad de decisiones y posibilidades de actuación.

Ello sin perder de vista la capacidad de coordinación y articulación con otras áreas y distritos del propio ayuntamiento, otros municipios y ámbitos administrativos. Entendiendo Madrid no sólo como ciudad, sino como parte de territorios más complejos, amplios y diversos. En donde las decisiones supramunicipales influye y afecta de la misma forma a la gestión de lo local, y por tanto, necesario de un diálogo y  directrices territoriales comunes para la Comunidad de Madrid que, desde un enfoque de sostenibilidad y equidad, potencie las capacidades y oportunidades de los municipios, especialmente los más desfavorecidos, conecte los espacios libres metropolitanos y regionales y apoye la economía agropecuaria de la región, basada en principios de la soberanía alimentaria.

La ciudad está en continuo cambio y transformación. De poco sirve realizar pactos y planteas acciones si a estas no se les da seguimiento, se evalúan o sobre ella no se rinden cuentas. Por ello, es necesario un Observatorio Urbano, capaz de diseñar indicadores para cuantificar el impacto de lo realizado y que pueda dar seguimiento y velar por los objetivos del Pacto, por la consecución de otro modelo de ciudad, por una nueva cultura del territorio. Por un verdadero Derecho a la Ciudad.

PUEDES CONSULTAR EL MANIFIESTO EN ESTE ENLACE:

PACTO CONTRA ESPECULACION 2019-8

La Nave: estrategia versus ocurrencias

Es conocido que nuestra alcaldesa Manuela Carmena va de ocurrencia en ocurrencia: cada vez que se encuentra con una persona o evento de su agrado le suscita un nuevo proyecto: acude aun foro de empresarios y se le ocurre una concejalía de contacto con las empresas (¿) Visita el Guerrilla Games Festival y anuncia que habrá un vivero de estudios de juegos en La Nave…

Y la nave Va. Sin rumbo, sin objetivos a medio plazo, infrautilizada, aislada de su entorno socioeconómico… Hace poco un especial de El País sobre transformación digital recogía la creación en Barcelona de la primera incubadora europea dedicada a la manufactura aditiva (Impresión 3d Aditiva). En la Plataforma Nave Boetticher llevamos bastante tiempo insistiendo en la necesidad de impulsar desde este equipamiento laboratorios-taller orientados a las transformaciones tecnológicas, espacios dedicados a campos tan extendidos ya como la impresión 3D, el trabajo con componentes microinformáticos, la experimentación con prototipos etc. Un amplio campo que podría en este rincón de la ciudad (Villaverde-Usera) “conectar” con el pasado manufacturero de la zona.

Pero para ello hace falta un diseño de estrategia a corto y medio plazo de los objetivos de la Nave que evite las erráticas iniciativas actuales, a medias entre la competencia con IFEMA y el vivero tradicional de empresas. Una estrategia que las sucesivas improvisaciones no facilitan.

Reunión Plataforma Nave Boetticher/ Instituto Tecnológico para el Desarrollo Humano

El 23 de abril, la Plataforma Nave Boetticher (Concha Denche, Isabel Ochoa, Luis, Juan Miguel Calle y Pedro Pereda) se reunió con el Instituto Tecnológico para el Desarrollo Humano, Universidad Politécnica de Madrid (Carlos Mataix, Sara Romero, Adrián Smith de la universidad de Sussex y Xosé Ramir, responsable de comunicación) y el grupo de trabajo de la Facultad de Geografía de la Universidad Autónoma de Madrid (Ángela García Carballo, profesora y tres alumnas que vienen en representación de 12 alumnos)

La razón de este encuentro no es otra que el intercambio de experiencias y la posibilidad de articular un sistema de colaboración en materia de intervención y dinamización del distrito de Villaverde y en conjunto del sur madrileño.

Presentación del plan de trabajo realizado por la PNB

La PNB, que lleva dos años trabajando en la perspectiva de utilización social de la Nave Boetticher, vinculada al territorio y sus necesidades sociales, la cualificación y el empleo, hizo la presentación de su trayectoria y objetivos. Tras las jornadas de mayo, se ha venido trabajando en dos mesas: Formación y alfabetización digital y tecnológica, con dos programas específicos para mujeres y el resto, enfocado a los centros educativos de los distritos de Villaverde y Usera. La otra mesa sería de la Regeneración del polígono industrial de Villaverde.

ITD-UPM

Un instituto vinculado a la universidad Politécnica de Madrid, que viene desarrollando programas de innovación social aplicados a las políticas públicas. Lo que supone definir los modelos de intervención y la participación que conlleva. Nuevos modelos de gestión necesarios que evidencian que no se puede subcontratar la alianza con los agentes sociales. La comunidad, no el técnico, es el centro de la innovación. Siempre trabajan tejiendo colaboraciones entre entidades, entre personas y programas. Pretenden incidir en las políticas públicas y en la forma de gestionar de los gestores de lo público.

Trabajan en un plan piloto: Plan A, Calidad del Aire. Un plan basado en el ecosistema de colaboración con las políticas públicas, que exige hablar otro lenguaje. Es necesario abordar la Innovación en la gestión pública.

Sus líneas de trabajo son tres:

  1. Mitigación del cambio climático (Campus Sur -UPM- y centros universitarios), en relación a la EMT y el Plan A de calidad del aire.
  2.  Inteligencia colectiva: co-creación de posibilidades de movilidad y procesos de cambio
  3.  Agricultura urbana (Matadero), que abre un debate sobre el necesario diálogo para recuperar la naturaleza en la ciudad.

Se señala la perspectiva de intervenir desde la necesidad/disposición de recursos: conocimiento y organizaciones sociales. Aporta la experiencia de colaboración e intercambio con otras universidades (Sussex)

Plantean la necesidad de entender los procesos de innovación social (políticas públicas), que deben afrontarse, de un lado, con un enfoque inclusivo y sostenible ambientalmente. Han conseguido que los gestores de lo público hablen otro lenguaje y acepten la colaboración de universidades, empresas, administración, vecinos…

De otro, conocer que todo proceso de innovación social es una construcción social, con consecuencias sociales, es decir ha de activar procesos democráticos.

Se reflexiona sobre las experiencias FAb Lab, como método de acercar la tecnología a las comunidades locales. En Barcelona se puso en marcha en 2011 la experiencia de un fab lab en cada distrito. Y su devenir los va convirtiendo en Ateneos que son espacios de re-reproducción y re-fabricación, restauración de objetos…con una gestión innovadora, horizontal y participativa. La duda es la capacidad de los Fablab para crear puestos de trabajo.

Un aprendizaje a tener en cuenta es que el paso de un prototipo o modelo de intervención a un negocio precisa capital y tiempo.

Cuentan con financiación potente de la UE.

UAM

Se trata de un proyecto docente de colaboración en casos reales en la ciudad de Madrid que ellos plantean como cooperación entre estudiantes y entidades sociales. La reunión recogía:

  1. Río Manzanares y su entorno
  2. Nave Boetticher-polígono industrial
  3.  Espacios públicos y conectividad.

 

Se enfoca como una forma de aportar trabajo y habilidades a la ciudad, a la comunidad local y de activar mecanismos de colaboración y participación.

La reunión recogía dos elementos a tener en cuenta que han de orientar el proceso:

  • Narrativas (hay que hacer una puesta en común) desde la interdisciplinaridad
  • Revelar la percepción de las comunidades. Aquí se plantea el dilema que ya aparece en experiencias en marcha. Ahora, ciertas formas de intervención más que resolverse en forma de conflicto-movilización se llevan a cabo desde principios de colaboración administración-agentes sociales. Vecinos, instituciones, profesionales, universidades y ello ocasiona algunos problemas, fórmulas nuevas que hay que ir mejorando, desarrollándose. Es importante establecer a quien pertenece la iniciativa, la propuesta: a los vecinos que la proponen y activan soluciones, para evitar la absorción o apropiación por parte de los gobernantes, relegando a sus legítimos protagonistas.

 

Conclusiones de trabajo

  • Hacer un plan de trabajo conjunto, dotándonos de un proyecto y una ruta, unos hitos. Un programa de intervención en Villaverde en el tema NB-polígono industrial como ecosistema a recuperar. Y en Usera, en relación con el río Manzanares, recuperación ambiental, el tema de los huertos urbanos de producción.
  •  Activar una reflexión común para la intervención propuesta.
  •  Usar la fórmula de Plataforma donde confluir (conexiones, prototipos, presencia pública, mecanismos de financiación).
  • Colaboración entre universidades (a nivel internacional)
  • Articular planos de conocimiento
  • Construir un mapa compartido para ir avanzando.

Trabajo a realizar

  1. La plataforma cita a los participantes (IITD, UAM, AEVI nosotros y …) para una visita al polígono.
  2. Ese mismo día u otro se realiza un primer ejercicio de reflexión marcando las primeras reflexiones en común.
  3. El primer hito será la preparación y realización, en común, un taller de primeras propuestas sobre el polígono. Se piensan otros hitos del proyecto.
  4. En paralelo se llega a un punto de conexión con administraciones, empresas, financiadores…
  5. Se plantea a San Fermín que, con la misma lógica, se responsabilice de la plataforma del río. Proyecto que tenga al río como eje de transformación e intervención.

La Nave: equipamiento público o fortaleza

Los espacios del común, se han caracterizado en la ciudad por su apertura transparencia y fomento del uso público. Es cierto que determinados equipamientos comunes, como los culturales, tienen a veces ciertos requisitos de acceso y control como las tarjetas de las bibliotecas, pero en general estos espacios tienden a la apertura, a convocar a los ciudadanos a entrar y usarlos como suyos que son, y por eso suelen disponer su acceso con amplias entradas más o menos simbólicas y señalizaciones claras.

Nada de esto ocurre en la Nave Boetticher. La Nave aparece a los ojos de quien recorra las vías que la rodean como un búnker. Sin nada que indique a qué se dedica el imponente edificio: ni un cartel, ni un símbolo, ninguna indicación. Semeja una fortaleza cercada por una valla (multicolor eso sí) a la que es necesario aproximarse mucho para averiguar cómo encontrar un hueco entre los barrotes para acceder.

Claro, las personas avisadas ya saben por donde se entra e incluso a veces pueden quedar en el despojado espacio que sirve de antesala para citarse con otras personas más desorientadas. Pero el hecho es que La Nave Boetticher es un espacio del común de Villaverde, rescatado por la presión continuada de los vecinos para salvarlo de la demolición tras la debacle de la reconversión industrial. Un espacio en gran medida propio que los vecinos comparten con gusto con el resto de la ciudad y más allá, pero que paradójicamente no tiene un acceso fácil para los vecinos, y cuyas actividades son en gran medida ajenas al distrito.

De ahí que cada vez que gentes de la Plataforma Nave Boetticher, a través de sus actividades, invitan a personas o colectivos a usarla todos sin excepción manifiestan su asombro y su gozo por poder utilizar este espacio, cuya existencia y función muchas veces desconocían.

Curiosamente, el espacio se llena habitualmente de eventos, no pocas veces privados, convirtiéndose en una especie de feria de muestras cuyo impacto en el distrito se mire por donde se mire es nulo.

Pero no acaba aquí la cosa. Las medidas de seguridad, mal diseñadas y peor gestionadas por los responsables prácticos de la gestión diaria (una empresa privada recordemos cuya movilidad de personal en este trabajo es al menos sorprendente, lo que de nuevo dificulta sobremanera las gestiones corrientes) dificultan enormemente el acceso. Un ejemplo puede ser que a pesar de que la Plataforma es un usuario habitual y comunica sistemática y reiteradamente sus actos y las personas que asisten, a menudo se producen errores y confusiones y en ocasiones es necesario anular actos esforzadamente convocados.

La Plataforma Nave Boetticher ha insistido repetidas veces en este problema de apertura al distrito y de una gestión más fácil y eficaz de accesos y reuniones. En concreto hemos propuesto:

  • Jerarquizar el espacio en función de su nivel de seguridad, creando espacios de acceso libre, por ejemplo el vestíbulo de acceso o determinados espacios al aire libre, y otros con diferentes niveles de seguridad según el uso, lo cual resultaría sencillo por medio del uso de tarjetas electrónicas.
  • Dentro de estos espacios específicos la Nave debiera contar con un aula equipada al servicio de las experiencias que ya están siendo implementadas por la Plataforma en colaboración con diversas instituciones y colectivos
  • Crear un acceso visible a la Nave, señalizado con carteles, banderolas o similar
  • Crear paneles informativos en el vestíbulo de acceso libre con la historia de la Nave, sus objetivos y campo de actuación.
  • Fomentar el acercamiento a la Nave en el distrito con campañas informativas y visitas guiadas

Jornada de debate e intercambio Madrid-Rotterdam Sur

Hoy, 10 de abril de 2019, desde la PNB hemos participado en el Rotterdam Brigde Study Visit to Madrid, organizado desde la DG de Economía y Sector Público del Área de Gobierno de Hacienda del Ayuntamiento de Madrid.

Rotterdam Sur es una zona similar a Villaverde, que ha experimentado un importante declive entorno al puerto. Disponen de planes muy organizados en materia de Formación, bastante estructurados y planificados con objetivos en el tiempo.

La PNB intervino explicando el proyecto de Formación (en fase de piloto) de intervención que está poniendo en marcha y la vinculación de estos programas al barrio y distritos del sur madrileño y al polígono industrial de Villaverde para mejorar sus condiciones y favorecer la implantación de industria avanzada.

Señalamos las diferencias de concepción y usos de la Nave Boetticher entre el Ayuntamiento de Madrid, más favorable al uso como espacio de eventos y ferias y la propuesta ciudadana de utilizarla como un recurso fundamental para la recuperación del empleo y contra el analfabetismo tecnológico y digital, sobre todo en las mujeres.

También explicó la experiencia de participar en el programa Chicas Techno una estudiante de 15 años. Ha sido ella quien ha comentado cómo está la enseñanza de la Tecnología en nuestros barrios, las dificultades para acceder a ese tipo de conocimientos, la carencia de ordenadores y la limitación para los que no disponen de computadoras propias. Las Chicas Tecno, desde diferentes centros de formación de Villaverde, elaboran una aplicación que tenga utilidad social y trabajan en los temas que han seleccionado ellas mismas: Pobreza, Medio Ambiente, Acoso a las mujeres y bullying en la escuela.

Acercarse a la tecnología e iniciar el proceso de alfabetización digital con valores, socialmente útil y capaz de proveer conocimientos y cualificación a los vecinos del sur madrileño, son en definitiva una alternativa a la situación de descualificación y falta de oportunidades que padecemos hace años.

El equipo visitante de Rotterdam, que se ha mostrado muy interesado, ha formulado muchas preguntas, especialmente a la joven estudiante, produciéndose un debate interesante sobre carencias y superación de nuestros déficits.

Este interesante intercambio tendrá su réplica en el mes de junio, cuando se nos ha invitado a visitar la ciudad de Rotterdam y conocer su trabajo en materia de recuperación de un espacio con problemas tras su desmantelamiento.

Por último, se visitó la Nave Boetticher en un paseo por algunos hitos de la historia social del viejo municipio de Villaverde y su transformación en distrito industrial, motor de despegue de la ciudad de Madrid. La memoria de nuestro pasado y la necesidad de enfrentar un futuro digno e inclusivo para los jóvenes de Villaverde, donde las claves pasan por la Formación y recualificación para el empleo es básica para rescatar estos territorios y su vinculación a la Regeneración del polígono no se pueden separar.

Las Comisiones de la Plataforma Nave Boetticher empiezan a rodar

Desde la Plataforma Nave Boetticher, a partir de las propuestas surgidas de las jornadas celebradas en mayo de 2018,  hemos empezado a constituir grupos de trabajo, abiertos a la participación de la vecindad y colectivos con quienes ir dando forma a propuestas e iniciativas que generen un impacto positivo y transformador en el barrio.

Estas comisiones tienen que ver con la participación en el propio espacio de la Nave Boetticher; con la forma en que este dispositivo se articula en una estrategia que implique al área industrial; y por supuesto, como elemento impulsor de formación para sanar la brecha tecnología que sufre, en especial, el sur.

Es desde esta comisión de formación donde estamos empezando a diseñar programas de alto impacto, implicando a diferentes entidades, centros y por supuesto vecindad, con el objetivo de impulsar iniciativas orientadas a diferentes perfiles y grupos, no quieren ser acciones aisladas, sino formularse como programas que aborden la formación tecnológica de forma práctica y enfocada a las necesidades reales.

Por todo ello, queremos presentar este Programa de impacto social descargable en el siguiente link “Lucha contra la brecha tecnológica en Villaverde y Usera”

Comision NB

Memorandum Jornada Puertas Abierta

 

Durante los días 11 y 12 de mayo, celebramos en la Nave Boetticher la I Jornadas con el lema “La vuelta de la actividad y el empleo al Sur”

El propósito de esta jornada consistió en abrir un debate entre la institución municipal, entidades vecinales, centros de formación (FP, Enseñanzas Medias y Universidad) y empresarios de Villaverde. La Nave es un equipamiento singular símbolo del pasado industrial que es, a la vez, una oportunidad única para la recualificación a través de la Formación, de un territorio de alto riesgo social.

Con este propósito se articularon 4 mesas de trabajo donde con las temáticas de:

  • Agenda ciudadana de innovación. Gobernanza.
  • Reequilibrio Territorial
  • Formación y desarrollo de las capacidades en las nuevas tecnologías.
  • ¿Qué estrategia industrial para el sur?

Para estas mesas se contó tanto con representantes del tejido social y vecinal, como con personas de reconocido prestigio y experiencias en los temas tratados.

Además, durante la sesión se celebraron diferentes actividades cómo:

  • Realización de talleres de robótica e informática. Práctica y charlas.
  • Ciclo de Cine de mono azul. Documentales sobre el viejo el mundo de la fábrica y sus conflictos.
  • Exposición de fotografías sobre el viejo paisaje del distrito industrial y su crisis de desmantelamiento.
  • Actividades culturales: Coro de Orcasitas y marionetas del CRPS de Villaverde.

El memorandum de las jornadas está disponible en:

Jornadas en la Nave Boetticher (nota)

MEMORIA Jornadas Plataforma Nave Boettiche lo

 

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